La semana pasada, la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Columbia publicó un mapa interactivo con los datos de consumo anual de energía en los edificios de Nueva York. En él se puede consultar qué tipo de energía es usada, con qué propósito y en qué cantidades.
Este tipo de información puede ser muy útil en la toma de decisiones para la mejora del suministro y la disminución del consumo, tanto por parte de los propietarios de edificios, como por los ayuntamientos, o las propias empresas eléctricas. Pero, de momento, los datos de este estudio son estimados, aunque no por mucho tiempo, al menos, en la Unión Europea.



